Se hierven las verduras hasta que estén cocidas, o sea tiernas.
Una vez hervidas, se agregan junto con el resto de los ingredientes, menos el perejil, en la licuadora.
Mientras se licúa se va revolviendo la preparación así no queda ninguna verdura entera.
Una vez lograda una consistencia cremosa, se sirve en un bowl, se espolvorea con el perejil picado y...sahja!!! (que en árabe significa "buen provecho" ).
La abuela nos contó que esta crema es "muy rica para acompañar carnes, fiambres o simplemente con arroz turco".