Se agrega en un cazo u olla mediana, 250 mililitros de leche y se reserva la mitad aparte. Luego se le añade el coco rallado y se cocina a fuego lento.
Durante este proceso, en un bol se añaden solamente las yemas de los huevos (puedes reservar las claras) y el azúcar, se mezclan hasta que queden bien espumosas.
La leche reservada se agrega en otro bol junto a la maicena o fécula de maíz, después se añade a la mezcla de las yemas y el azúcar anteriormente mencionada.
Cuando la leche con el coco haya hervido adecuadamente, se incorpora a la mezcla anterior con las yemas de los huevos, la maicena o fécula de maíz y el azúcar. Luego se empieza a batir hasta que no se sientan grumos.
Se lleva esta nueva mezcla a la olla o cazo para cocinar a fuego medio. Se remueve constantemente con la ayuda de una paleta de madera para que no se queme o quede pegada. Hay que esperar que la cocción le de a la crema su textura cremosa y con burbujas.
Se apaga el fuego y se lleva la crema recién hecha a un bol, para que pueda reposar y obtener la temperatura ambiente. Se le coloca un papel film encima de la misma y se lleva a la nevera para que pueda enfriarse adecuadamente.
¡Lista tu crema de coco! Podrás degustarla sola o con un acompañamiento de algún alimento, preferiblemente dulce.