Precaliente el horno a 475°F.
Prepare en un tazón pequeño la mezcla de aceite condimentado, y úntela generosamente en la carne.
En una cacerola, mezcle el jugo de naranja y de limón, la mermelada, la sal y la pimienta blanca.
Hierva a fuego lento por 15 minutos.
Añada la mantequilla y mantenga caliente a fuego muy bajo.
Caliente el aceite de oliva en una sartén; fría los costillares por dos minutos a cada lado hasta que estén medio dorados.
Coloque los costillares en una fuente refractaria y hornee por 12-14 minutos (para medio crudo).
Saque los costillares y déjelos reposar por 10 minutos.
Corte en chuletas individuales y sirva con el glaseado.