Cocer las espinacas en una cacerola con abundante agua con sal durante 5 minutos.
Escurrir muy bien y picarlas.
Ponerlas en un cuenco con el queso rallado, los huevos batidos, 2 cucharadas de mantequilla, la nata, sal, pimienta y nuez moscada.
Triturar todo muy bien con la batidora.
Engrasar un molde de corona con la mantequilla restante, verter la crema y poner al baño María en el horno precalentado, a 180º unos 40 -45 minutos ó hasta que esté cuajado.
Dejar reposar unos minutos y desmoldar en una fuente de servir.
Decorar con el champiñón escurrido y fileteado y rodajas de tomate.
Servir acompañado de bechamel u otra salsa al gusto.