Poner los filetes sobre una tabla, cubrir con un plástico y golpear con una espátula de madera, para aplanarlos.
Condimentar muy ligeramente con sal y pimienta.
Colocar una tajada de jamón y otra de queso sobre 1 de los filetes.
Repetir la operación sobre 3 filetes más.
Cubrir los 4 filetes preparados, con los restantes, sujetar con palillos de madera y a continuación pasar por harina, seguidamente por huevo batido y finalmente por la miga de pan.
Por último, freír en abundante aceite caliente hasta que estén bien dorados y servir acompañados con papas fritas.