Pochar el puerro en la mantequilla por espacio de 3 o 4 horas.
Es fundamental pochar el puerro a fuego lentísimo, ya que ésta es una de las características fundamentales que da el gusto a este puré.
Triturar el puerro pochado en la batidora junto a la nata hervida y el queso.
Poner a punto de sal.
Para el consomé de bacon, poner en una cazuela amplia todos los ingredientes en agua fría y hervir a fuego muy lento por espacio de 5 horas.
Colar sin que enturbie, pasando a través de un paño húmedo y un colador.
Volver a ponerlo al fuego y dejar reducir el caldo obtenido a la mitad.
Dejarlo enfriar un mínimo de 5 horas para que se gelatinice.
Montar en copitas rellenando algo menos de su mitad con el puré de puerro templado y, el resto, con el consomé gelatinizado de bacon.
Se sirve a modo de aperitivo.