Trocear el conejo reservando los hígados.
En un mortero se machacan los ajos, la guindilla, el pimentón, un poco de sal.
Añadir 4 tacitas del aceite anterior, el vino y las hierbas, a la mezcla del mortero, verter el adobo sobre el conejo y dejar macerar unas 12 horas.
Freír en una sartén con abundante aceite el conejo troceado con el hígado.
En un mortero hacer una picada con las almendras y el hígado.
En un recipiente poner el conejo con el adobo, cubrirlo de agua y cocer durante una hora.
Se pica la cebolla y se sofríe, un chorro de vino y verter al conejo 1/4 de hora antes de finalizar la cocción.