Pelar y sacar las semillas del zapallo; cortarlos en trozos de 2 centímetros cúbicos que se sumergen en vinagre diluido durante 24 horas (1 litro de agua, (1/16 de vinagre). Escurrir el zapallo y pesarlo.
Poner a hervir durante 15 minutos un litro de agua con 3/4 de kilo de azúcar por cada 3 kilos de zapallo, juntamente con canela, clavo de olor y la cáscara de limón.
Sacar las especias con una espumadera y echar en la olla tantos trozos de zapallo como quepan.
Continuar hirviéndolos hasta que se ponen transparentes. Retirar y seguir con el resto el zapallo.
Acomodar los trocitos hervidos en un pote de barro o en un frasco de vidrio.
Agregar a la solución azucarada dos o tres tazas de ron y hervir un momento; verter encima del zapallo que debe quedar parcialmente cubierto.
Deje enfriar y cubrir con una grasa mojada en ácido salicílico disuelto en alcohol puro (1/4 de cucharadita de ácido por cucharada de alcohol) y cerrar el recipiente con papel manteca.