Partimos de una parte de café de Colombia molido grueso de por 7 a diez partes de agua. Esta variación de agua depende exclusivamente del agrado de cada persona.
Tomamos una prensa francesa
o recipiente de vidrio y le colocamos el café. Luego la mitad del agua y con una cuchara o espátula mezclamos hasta que cada grano de café incorpore líquido. Finalmente colocamos el resto del agua.
Mezclamos una última vez, tapamos y dejamos reposar durante 16 a 24 horas.
Comenzamos a filtrar lentamente para que todas las propiedades se mantengan en armonía.
Tomamos un colador y papel filtro para hacer el segundo filtrado y de este modo quedará perfectamente limpio de impurezas.
Llevamos el Cold brew a la heladera para que se enfríe.
Se recomienda agregar 1 parte de agua por cada parte de Cold brew concentrado.
Se toman unos vasos, se coloca hielo a gusto y se sirve.