Agregue en el procesador de alimentos los ajos junto con la sal, las hierbas al gusto y la pimienta.
Pique y agregue la miga de pan remojada en el vinagre y el hígado del chivo, previamente frito.
Bata todo bien y unte los trozos de chivo con la mezcla preparada.
Deje macerar durante 24 horas en el refrigerador.
Luego, coloque la carne de chivo en un colador y déjela escurrir. Reserve el líquido.
A continuación, caliente el aceite en una cacerola, añada el chivo escurrido y dórelo por todos los lados.
Incorpore la cebolla, el vino y el líquido reservado.
Tape y deje cocinar a fuego lento durante 45 minutos o hasta que esté tierno.
Sirva con verduras o al gusto.