Limpiar los chipirones, teniendo la precaución de no romper las bolsas de tinta, que reservaremos en una cucharada de agua.
Separar los tentáculos y las aletas que picaremos a cuchillo.
Pochar 2 cebolletas con una pizca de sal en 2 cucharadas de aceite a fuego medio, hasta que estén tiernas.
Avivar el fuego e incorporar las aletas y los tentáculos picados y dejar saltear 15 minutos.
Sazonar la preparación y dejarla enfriar.
Rellenar con la mezcla el interior de los calamares.
Cerrarlos con un palillo, sazonarlos y saltearlos con una gota de aceite de oliva en una sartén antiadherente bien caliente. Reservarlos.
Pochar 4 cebolletas, el pimiento verde y los ajos con una pizca de sal en 3 cucharadas de aceite a fuego medio.
Una vez bien cocinado durante unos 40 minutos, vertemos el vino blanco, reducimos y añadimos la salsa de tomate.
Introducir los chipirones (eliminándoles el palillo) en la salsa junto con el jugo que hayan soltado y guisarlos a fuego suave en la salsa negra hasta que estén tiernos, aproximadamente unos 30 minutos.
Rectificar el sazonamiento, añadiendo si fuera necesario un poco de agua si vemos que están fuertes o con la salsa muy espesa y servirlos con arroz blanco.