Se comienza lavando y cortando los ingredientes como la cebolla, la zanahoria, la calabaza amarilla y las papas, se pelan (de ser necesario) y se cortan en brunoise, es decir trozos muy pequeños. El diente de ajo se corta finamente y se tritura, las hojas de albahaca se cortan en brunoise.
Se agregan las papas y la calabaza amarilla cortadas en una olla con agua tibia para que hiervan con sal, durante al menos 20 minutos hasta alcanzar su nivel de cocción adecuado. Luego se reservan y dejan reposar.
En otra olla con suficiente agua, se agregan los vergeles surtidos al gusto. A partir del momento en que empiecen a hervir, se dejan cocinar por al menos 5 minutos hasta que obtengan una textura blanda. Se debe hacer el mismo proceso de reservar y dejar reposar.
En una sartén (antiadherente preferiblemente) se agregan 4 cucharadas de aceite vegetal, luego se sofríen el diente de ajo y la cebolla aproximadamente por 3 minutos hasta que ablanden y obtengan un color dorado.
Posteriormente se añade la carne molida, 3 cucharadas de pasta de tomate y se condimenta con la sal y pimienta al gusto, luego 1 cucharada de orégano y ají de color. Luego se cocina por 4 minutos aproximadamente sin que se quemen los ingredientes, se recomienda utilizar una paleta de madera para mezclar.
Por otra parte se retira el agua de la olla de cocción de las papas y la calabaza, con el fin de que se puedan triturar y obtener una consistencia similar a un puré.
En la misma olla de la mezcla anterior, se agrega la mezcla de la carne molida condimentada con la cebolla sofrita, al igual que las verduras previamente cocidas y a fuego medio se comienza a revolver para mezclar los sabores lentamente.
Por otro lado, en una sartén se preparan por separado 4 huevos fritos y se agregan encima del plato del guiso ya servido.
Con este proceso ya está listo el guiso de charquicán, para degustar en compañía de familiares o amigos en una comida especial.