Se lavan los caracoles a chorro de agua.
Se lavan los jitomates, se les quitan los tronquitos y se pican finamente.
Se lava la cebolla, se pica muy fino.
Se lava el chile habanero sin su tronquito, se les sacan las semillas y se pican finamente.
Se golpean los caracoles de todos lados con un mazo de cocina (de madera) para ablandarlos.
Después se cortan en trozos muy pequeños.
Se lavan los limones, se corta por la mitad, se les sacan las semillas y se exprimen para sacar su jugo. Debe salir 1 taza de jugo de limón.
En una olla con suficiente agua (que los cubra) ya hirviendo a fuego medio se vierten los caracoles ya cortados, se retira inmediatamente del fuego y se deja reposar al natural hasta que el agua este fria.
En ese punto se cuela en un colador grande.
En un tazón se vierte la taza de jugo de limón, los trozos pequeños de caracol, la cebolla y 1/4 de cucharada de pimienta blanca molida, 1 cucharada de vinagre, 1 cucharada de cilantro y 1/2 cucharada de salsa de soya.
Se cubre con plástico auto-adherente, se deja reposando durante 3 horas dentro del refrigerador.
Pasado ese tiempo se le añade a la mezcla el jitomate, el chile habanero y un chorrito de aceite de oliva extra virgen.
Se sirve en frío con una gotas de salsa picando al gusto.