Abrir la lata de leche evaporada, colocarla en un envase grande de vidrio y congelar hasta que esté dura.
Una vez que esté congelada, sacarla del refrigerador y batirla con la batidora de mano (no licuadora), hasta que se convierta en un helado cremoso.
En este momento notarán que aumenta como 5 veces de volumen.
Agregarle el jugo colado de los tres limones y seguir batiendo. Agregarle el azúcar hasta que al gusto quede dulcito.
Triturar las galletas María con la mano (que queden en pedacitos, no hecho harina) y agregar (todos los paqueticos menos uno) a la mezcla anterior y seguir batiendo.
Una vez que está todo batido y colocado en el molde donde se va a servir, se le agrega por arriba el paquetico de galletas maría que había reservado.
Se lleva al congelador y se saca diez minutos antes de servir (no se desmolda, sino que se sirve como conos).