Dejar ayunar los caracoles, si son cogidos en época de lluvia, en los meses de verano no hace falta.
Lavar los caracoles con sal y vinagre, un par de veces y enjuagar con abundante agua.
Ponerlos en el fuego en una olla con agua fría hasta que los cubra.
Poner a fuego lento hasta que el caracol esté fuera del cascarón y seguidamente ponerlos a fuego rápido para que mueran.
Después se espumean bien ( es uno de los pasos más importantes)
Preparar una muñequilla con la pimienta, anís, grano y especias de caracol, atarla y echarla a la olla con el resto de los ingredientes, excepto la hierbabuena.
Una vez cocidos los caracoles durante dos horas aproximadamente dar un hervor con la hierbabuena y retirarla.