Limpiar los caracoles. Dejarlos a la sombra en un lugar donde corra aire.
Luego de quince días, preparar esto con los que esten vivos.
Colocar todos los bichos en la olla y cubrir con agua. Poner el fuego muy suave. Quitar la espuma que se valla formando. Cuando el agua ennegrece, colar.
Hervir nuevamente los caracoles con otra agua durante un cuarto de hora.
Picar el ajo, la cebolla, el perejil, el laurel y triturar la pastilla y la guindilla. Saltear todo esto en una sartén con aceite y el tomate. Agregar el jamón, chorizo, el tocino y beicon bien picado, las cucharadas de azúcar, el tomate frito y la guindilla.
Una vez que esté cocido, echar los caracoles y terminar de cocinar durante un cuarto de hora.
Servir todo junto.