Para purgar los caracoles dejarlos uno o dos días sin comer y otros dos con hojas de lechuga y harina.
Lavarlos en agua y vinagre hasta que no echen espuma.
Cocerlos y retirarlos cuando salgan.
Escurrirlos, quitarles las conchas, lavarlas y reservarlas.
Poner los caracoles en agua con sal, 1 diente de ajo, la cebolla, las zanahorias, tomillo y laurel.
Cocerlos hasta que estén tiernos.
Picar el diente de ajo restante.
Coger algo más de la mitad de la manteca y amasarla con el ajo picado, perejil, sal y pimienta.
Poner en el fondo de cada concha un poco de esta mezcla.
Meter un caracol en cada concha y tapar con un poco de manteca sola.
Colocarlos en una fuente e introducirlos en el horno caliente durante 5 minutos.
Servirlos antes de que se enfrien.