Pasar los camemoros por un tamiz fino o hacer una salsa homogénea con ayuda de una batidora eléctrica, añadir el azúcar y mezclar y diluir con el licor hasta que la salsa tenga la consistencia adecuada. (La receta es para 2 dl de salsa).
Separar la yema del huevo y batirla con el azúcar hasta obtener una espuma.
Montar la nata y la clara del huevo, por separado.
Añadir la mitad de la salsa de camemoro a la espuma de la yema y luego la gelatina remojada y diluida en agua hirviendo.
Luego incorporar removiendo lentamente la nata montada y la clara montada.
Dejar unas tres horas en frío hasta que adquiera consistencia.
Rellenar con ayuda de una manga pastelera los canutillos hechos con la masa Tuille y decorarlos con los camemoros frescos y la salsa.
Canutillos Tuille:
Hacer una crema con la clara y el azúcar. Mezclar con la harina.
Añadir la mantequilla derretida y mezclar hasta obtener una pasta homogénea.
Cubrirla y guardarla en la nevera una media hora.
Calentar el horno a 200 grados.
Untar con mantequilla dos placas de horno o usar placas de silicona.
Usar un molde para cortar la masa en la forma deseada para hacer los canutillos y hornearla de 5 a 8 minutos hasta que tomen un color atractivo.
Usar una espátula para levantar cuidadosamente la masa y dar forma a los cilindros mientras esté caliente.
Saldrán unos 15 canutillos, dependiendo de la forma y el tamaño de los recortes de masa.
La masa se puede conservar en la nevera 3 ó 4 días.