En una cacerola de cobre, eche azúcar, 60 gramos de agua y jugo de limón.
Deje disolver el azúcar mezclando sin parar.
Añada las almendras y siga mezclando.
Ahora, cubra con papel de cocina 8 copitas de apróximadamente 8 cm. y unte el papel de cocina con el aceite de almendras.
Vierta el compuesto de almendras y azúcar en una superficie llana untada de aceite y tiéndalo con un rodillo.
Poco después, pártalo en 8 trozos y llene las copitas.
Deje que el compuesto se vuelva sólido y luego quítelo de las copitas junto al papel oleado.
Guarde todo en el frigorífico durante un par de horas y, antes de servir, llene de nata y naranjas confitadas.
Buen provecho!