El día anterior, pinchar el queso por ambos lados con un palillo de madera y colocarlo en un refractario.
Mezclar la miel de abeja con el comino, el vinagre, el aceite de oliva, sal y pimienta.
Verter sobre el queso.
Tapar y marinar afuera por una noche.
Al día siguiente, refrigerar el queso por 2 horas.
En una sartén a fuego vivo, fundir la mantequilla y saltear las manzanas hasta darles un poco de coloración.
Agregar los piñones y el azúcar.
Agregar el aguardiente de manzana y flamear.
Cocer hasta que se caramelicen bien.
Sobre una parrilla caliente marcar el queso por ambos lados y hornear por 10 minutos a 180 grados centígrados.
Colocar las manzanas al centro de un plato, encima el queso, bañar con el caramelo restante y terminar con los berros.
Se puede acompañar con crotones de pan tostado.