Pelar los calabacines y partirlos por la mitad, de arriba a abajo. Cocerlos durante 5 o 6 minutos en abundante agua caliente con sal.
Sacar, escurrir y vaciar con una cucharilla el centro de los calabacines Cocer el huevo.
Mezclar en un plato el foie-gras, el tomate y el huevo duro, previamente picado.
Rellenar con esta mezcla los calabacines y colocarlos en una fuente refractaria.
Verter la bechamel sobre los calabacines y meter a horno medio, durante 20 o 25 minutos aproximadamente, hasta que los calabacines estén tiernos (pincharlos para comprobar).
Servir caliente.