Pelar los calabacines, cortarlos por la mitad de arriba abajo y ponerlos a cocer en abundante agua con sal durante 5 o 6 minutos sacarlos, escurrirlos bien y vaciarlos con una cucharilla.
Picar la cebolla y la pulpa de los calabacines.
Calentar aceite en una sartén y freír el picadillo. Cuando comience a dorarse el frito, agregar la carne picada.
Sazonar a voluntad con sal y con las especias y hierbas indicadas. Rehogar 2 o 3 minutos.
Rellenar los calabacines con esta mezcla. colocarlos en una fuente refractaria y verter el tomate natural triturado por encima.
Sazonar una pizca, espolvorear el queso rallado por encima, meter a horno medio hasta que el tomate esté casi consumido y los calabacines estén tiernos (comprobar pinchándolos, aproximadamente 25 minutos).
Servir caliente.