Para preparar la masa, mezcla la mantequilla con la yema batida, el yogur y una cucharadita de miel, remueve hasta que obtengas una pasta homogénea.
Añade a esta masa 80 gramos de harina tamizada, pero poco a poco y amasa con las manos.
Si ves que la masa todavía es pegajosa, incorporale un poco más de harina.
Envuelve la masa en film y déjala reposar unas dos horas a temperatura ambiente.
Ahora prepara el relleno, mezcla las almendras con el resto de la miel removiendo.
Coloca la masa de los buñuelos en la superficie de trabajo enharinada y estírala hasta que obtengas una plancha no muy fina.
Recorta unos doce discos de masa.
En cada disco, pon una pequeña porción de la mezcla de almendras y miel, seguidamente, dobla los bordes sobre el relleno presionando con cuidado para que queden bien sellados.
Dales forma de bola con las manos y fríelos en abundante aceite bien caliente hasta que se doren uniformemente.
Pon los buñuelos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y espolvoreares un poco de azúcar glass.
Déjalos enfriar.