Hervir las remolachas con su cáscara, cuando estén tiernas retirar del agua, pelar y cortar en cubos y procesar.
Llevar a fuego mínimo y evaporar revolviendo con cuchara de madera para quitarles el agua hasta que quede un puré espeso.
Batir las yemas, incorporar al puré de remolachas, agregar el queso rallado, condimentar con sal y pimienta.
Batir las claras a punto de nieve y agregar en forma envolvente en dos o tres veces mezclando con una espátula.
Untamos el fondo de la budinera con un poco de mantequilla.
Verter la preparación, aplanar con la espátula y llevar rápidamente al horno moderado de 25 a 30 minutos y servir enseguida.