Se cortan los tallos de las setas, se limpian y se pican.
Las cabezas se limpian en seco y con una cuchara de café se les quita algo de carne así que queden un poco huecos.
Se unta una fuente de horno con aceite y se colocan en ella las setas boca.
La cebolla, los ajos, los tallos y la carne sobrante de las setas picada se rehogan unos minutos en aceite, añadiéndole al final las gambas y el perejil.
Se mezcla el queso Philadelphia con la nata líquida y se agrega también.
Se salpimienta.
Se rellenan las cabezas con el picadito, se espolvorean con el queso rallado y se meten en el horno, previamente calentado a 180 ºC, durante unos 15 minutos.