Poner a cocer los bogavantes partiendo de agua fría con sal (20 g/l).
Cuando empiecen fuertes los borbotones, escurrirlos sin que pase un segundo y dejarlos enfriar.
Separar las cabezas, las pinzas y el cuerpo.
Trocear las colas en gruesos medallones, por las juntas, que deberán quedar crudas en su interior.
Les damos un golpe a las pinzas para que se casque el caparazón.
Las cabezas las partimos en dos, retirando el cartílago de la cabeza.
Sazonamos los trozos de bogavante.
Colocamos una cazuela baja y ancha al fuego y añadimos unas gotas de aceite de oliva y mantequilla.
En el momento que esté bien caliente, colocamos los pedazos para que se tuesten perfectamente por sus caras, al menos durante 2 minutos.
Añadimos el alcohol, dejando que deje su gustillo.
Vertemos la salsa americana bien caliente y dejamos que coja un hervor de unos 3-4 minutos más, justo para que la salsa reduzca y se adhiera a los pedazos de marisco.
Rectificamos el sazonamiento y servimos.
Queda francamente bueno si antes de servir, fuera del fuego, añadimos una cucharada hermosa de salsa all-i-oli para que ligue el conjunto, meneando la cazuela siempre fuera del fuego, muy importante.