Desalar el bacalao y cortar en trozos de unos 60 gramos.
Blanquear los tomates poniéndolos en agua hirviendo para pelarlos.
Partirlos quitando las pepitas, y cortarlos en trozos medianos.
Poner en una sartén los tomates con un poco de aceite para que evaporen un poco de agua.
Salar y añadir pimienta y azúcar.
Poner el tomate frito haciendo una base en el fondo de cada plato.
Después, pasar los trozos de bacalao por harina, y freír.
Poner cuatro trozos de bacalao por plato.
Poner unos granos de ajo en una sartén cubiertos de aceite de oliva, cocer a fuego lento hasta que estén blandos, de color blanco pero no deshechos.
Escurrir el aceite y hacer un puré con los ajos, montar una mayonesa con un poco de caldo blanco y frío.
Añadir el puré hasta encontrar el sabor deseado. Precalentar el horno ha 250º.
Echar la mayonesa con el puré mezclado por encima del bacalao, y gratinar un minuto para que coja un poco de color.