Corta el rape en filetes.
Lávalos y escurre, coloca en una fuente honda y mecha con los dientes de ajo, espolvorea con tomillo, hinojo, pimienta machacada y sal, cubre con aceite y deja macerar 3 o 4 horas.
Pon la tripa en remojo con agua fría.
Enciende el horno a 180º C. Junta los filetes, de manera que forme un asado.
Ata y envuelve con la tripa bien escurrida.
Coloca en una bandeja de horno untada con mantequilla y rocía con el vino blanco.
Mete en el horno y rocía de vez en cuando con el jugo de la cocción.
Saca del horno cuando esté cocido y deja enfriar.