Cortar el pato en trozos o pedir al pollero que lo haga.
Lavar el pato, secarlo con papel absorbente y pinchar la piel por varios lados para que no salte mucho cuando se fría.
Calentar el aceite en una sartén y freír el pato hasta que esté dorado por todos lados.
Pelar la cebolla y picarla menuda. Pelar los ajos y machacarlos.
Quitar las semillas al pimiento, lavarlo y picarlo.
Cuando el pato esté dorado, reservarlo, quitar parte de la grasa de la sartén y rehogar la cebolla, los ajos y el pimiento hasta que comiencen a dorarse.
Verter el sofrito sobre el pato en una cacerola y regarlo con el caldo.
Salpimentar, agregar los cominos y cocer a fuego suave unos 40 minutos o hasta que el pato esté tierno.
Incorporar el arroz, revolver y regar con la cerveza, calculando que el líquido sea más o menos el doble volumen que el del arroz.
Cocer 15-18 minutos y servir inmediatamente para que el arroz no se pase.