De un coco mediano obtenga una taza de leche espesa.
Saque aparte cuatro tazas de leche clara para cocer el arroz después.
Evapore la leche espesa a fuego alto revolviendo y raspando el fondo del caldero de vez en cuando.
A medida que seca, sale el aceite y las partículas doradas (titote) que se van raspando del fondo del caldero con una cuchara.
Cuando el titoté esté dorado oscuro, vierta tres o cuatro tazas de las segunda leche, sal y azúcar al gusto.
Raspe de nuevo el fondo del caldero para terminar de arrancar el titoté que le da color caramelo al arroz.
Agregue una cucharada de sal y una de azúcar. Hierva cinco minutos.
Vierta una libra de arroz lavado y escurrido.
Hierva a fuego vivo hasta evaporar en parte la leche y ésta empiece a hacer ojos.
Baje del fuego, tape con doble tapa para impedir que el vapor escape.
Destape a los 15 minutos. Revuelva con un tenedor, tape de nuevo y termine la cocción otros 20 minutos o hasta que esté el grano cocido, suelto y brillante.
si el arroz está un poco duro y seco, rocíe agua por encima y cocine otros minutos a fuego bien bajo.