Poner en agua fría las almejas con un chorro de vinagre.
Limpiar los calamares y cortarlos en trocitos (dejar los tentáculos enteros).
En la cazuela de barro poner el aceite, el tomate pelado y cortado en trocitos, el diente de ajo prensado y una pizca de sal.
Sofreír a fuego muy suave durante 15 minutos, añadir los calamares, saltear y agregar las almejas escurridas.
Mantener el fuego suave hasta que éstas se abran.
Añadir el perejil picadito, la salsa de tomate, el azafrán deshecho y el arroz.
Rehogar cinco minutos y agregar el caldo de pescado muy caliente.
Remover una sola vez y cocer a fuego muy vivo durante diez minutos.
Rectificar el punto de sal y regar con el zumo de medio limón, bajar el fuego poco a poco hasta completar unos 18 minutos.
El arroz queda caldoso y se acaba de hacer al calor de la cazuela.