Se pone el aceite en la paellera y cuando esté caliente se pone la carne, las judías verdes cortadas en trozos y los dientes de ajo y se sazona. Se fríen hasta que a carne esté dorada. Se pone entonces el tomate, pelado y triturado.
Cuando el sofrito está a medio hacer se añade el pimiento tierno y las setas para que se refrían un poco, moviendo frecuentemente para evitar que se pegue el tomate. Se vuelve a sazonar.
Cuando se ve que todo comienza a estar frito se pone el agua. Se deja cocer de media hora a tres cuartos.
Cuando ya ha cocido suficiente tiempo, se añade el agua hasta el nivel que tenia antes de hervir, se añade el colorante y se rectifica de sal hasta que esté en su punto.
Cuando vuelva a hervir se añade el arroz y el pimiento asado en tiras.
Se va removiendo para que no se pegue en el fondo y hierva de forma uniforme.
Cuando empieza a menguar el agua se sacan los tres dientes de ajo (si le gustan a alguien se reservan para servírselos).
Si el aceite se va hacia la pared de la paellera se coge con la cuchara y se va poniendo en el centro para que lo absorba el arroz.
Se continúa moviendo el arroz con la cuchara hasta que queda poco agua. Entonces se coge la paellera de ambas asas y se hacen pequeños giros.
Con esto, se uniformiza la superficie del arroz y el agua que queda sube a la superficie, comenzando a pegarse ligeramente el fondo. En un par de minutos se apaga el fuego y se retira.
Se pone una tapa a la paellera y se cubre con un par de trapos de cocina para que acabe de tragarse el agua y cocerse el arroz.
En 10 minutos estará listo para comer.