Limpiar las anchoas. quitar las cabezas, desviscerar, abrirlas y retirar las espinas.
Lavarlas ligeramente, escurrirlas sobre un paño limpio y pasar luego los filetes a una fuente.
Exprimir 6 limones y rociarlas con este jugo.
Rallar la corteza de medio limón y reservarla.
Ponerles a las anchoas un poco de sal y pimienta y meterlas en el frigorifíco durante dos horas.
Antes de servirlas. escurrir el agua que hayan podido dejar, en la fuente, regarlas detenidamente con el aceite y espolvorearlas con la ralladura de limón y el perejil.