Se pelan y limpian los chícharos y las habas y se ponen en una cazuela junto con el aceite, el vino, la sal, la pimienta y agua hasta cubrirlos.
Se cocinan unos 40 ó 45 minutos.
Mientras, se limpian los alcauciles.
Para ello hay que quitarles los tallos, las hojas duras y recortarles la parte superior de las hojas restantes para que queden los corazones (si se frotan con limón y se ponen en remojo conservarán mejor su aspecto verde).
Las hojas de la parte superior se separan un poco para poder rellenarlos.
Se pican las cebolletas, el ajo y el perejil mezclándolo todo con el pan rallado y con esta mezcla se rellenan los alcauciles.
Cuando falten 15 minutos para los chícharos y las habas, se añaden los alcauciles y se guisan hasta que están tiernos.