Lavar las fresas, quitarles los rabos y prensarlos bien con un tenedor.
Mezclarlas con el azúcar y la nata y guardarlas en el frigorífico hasta el momento de servir el postre.
Cortar la vaina de vainilla, extraer la pulpa y ponerla en un recipiente.
Añadir el requesón, el zumo de limón, el huevo, la yema y la harina, y mezclarlo todo con una cuchara.
Agregar pan rallado para que resulte una masa moldeable.
Formar las albóndigas con 2 cucharas y ponerlas en 2 platos para microondas.
Meter uno al horno y dejarlo unos 4 minutos a 600 watios. Luego meter el otro y hacer lo mismo.
Distribuir las albóndigas en platos de postre.
Remover bien la salsa sacada del frigorífico y servirla por separado.