Trituramos en la batidora la leche y los frutos secos, añadimos el colorante.
Batimos con las barillas los yogures y el azúcar hasta que quede cremoso,
Añadimos la leche con los frutos secos y mezclamos bien.
Metemos la mezcla en el congelador durante 60 minutos, pasado este tiempo, la sacamos y la batimos con un tenedor y volvemos a meterla en el congelador.
Hacemos lo mismo tres veces cada hora.
Para hacer las natillas: calentamos la leche con las hebras de azafrán y el palito de canela, dejamos que rompa a hervir, retiramos del fuego y volvemos a ponerla, repetimos esta operación tres veces, dejamos que repose 15 minutos y colamos.
Batimos las yemas con el azúcar hasta que estén blanquecinas, añadimos la maicena y mezclamos.
Ponemos a cocer la natilla a fuego suave y sin dejar de remover hasta que espese, repartimos en cuatro copas, para servir, clavamos en las natillas tres triángulos de barquillo, ponemos dos bolas de helado y adornamos con los pistachos pelados.