Pickles

Verduras fermentadas en sal. Además de ser una excelente conserva, fortalece el sistema digestivo y ayuda al estómago a elaborar enzimas necesarias para la digestión. Pueden adquirirse elaborados o confeccionarlos en casa. Para ello, basta con introducir una o varias verduras de consistencia firme como zanahoria, remolacha, rábanos, coliflor o diferentes tipos de col, en un bote de cristal de cierre hermético, procurando que queden bien comprimidas. Llena el tarro con agua de manantial y añade, por cada bote de medio litro, una cucharada rasa de sal. Ciérralo bien y guárdalo en un lugar oscuro. Pasados 15 días, están listos para comer, aunque puedes conservarlos durante varios meses. Toma una cucharada en cada comida y sobre todo, siempre, acompañando una comida frita, te ayudarán a digerir las grasas. Puedes enriquecer esta fórmula básica substituyendo 1/3 del agua por SOYU, vinagre de arroz o de umeboshi ; con este último añade menos sal, o hierbas aromáticas a tu gusto.