Batir en un tazón, con cuchara de madera, 100 gramos de manteca blanda con 125 gramos del azúcar hasta lograr una crema.
Agregar, alternando, la leche con la harina leudante.
Batir bien luego de cada agregado.
Enmantecar una fuente de horno honda y volcar en ella la preparación.
Poner encima las uvas lavadas, secas y sin semillas, mezcladas con 4 cucharadas de azúcar, trabajando con un tenedor, hasta deshacerlas un poco, formando una capa pareja.
Deshacer en un plato hondo los 50 gramos de manteca con la harina y esparcir sobre las uvas.
Cocinar en horno a 160° C hasta que la masa inferior se note cocida.
Subir el calor del horno hasta dorar la superficie.
Servir tibio.