Lavar el salmón y secarlo con papel absorbente.
Untar una bandeja refractaria con la mitad de la mantequilla.
Colocar las rodajas de salmón en la bandeja, salpimentarlas por ambos lados y regar con la cerveza.
Tapar y dejar reposar 10 minutos.
Calentar el horno.
Quitar el plástico a la bandeja con el salmón y repartir la mantequilla restante.
Meter el salmón a potencia alta durante 8-10.
Sacar el salmón y reservarlo al calor.
Colocar la salsa en un cazo, acercar al fuego, dejar reducir a la mitad y servir enseguida.