Extienda la masa con un rodillo, formando dos rectángulos muy finos y acomódelos en chapas de horno, humedecidas.
Introduzca en la nevera o deje en lugar fresco durante 30 minutos.
Pasado ese tiempo, pinche repetidamente toda la masa e introduzca las chapas en el horno, precalentado a 190°C, durante 12 ó 14 minutos.
Cuando empiecen a dorarse, espolvoree las planchas de hojaldre con azúcar impalpable e introdúzcalas de nuevo en el horno, para que se caramelicen.
Retírelas del horno y deje enfriar.
Corte una plancha de hojaldre en tres tiras de 40 x 10 cm.
Cubra la primera tira con una capa de 1 cm. de nata montada.
Cúbrala con una segunda tira de hojaldre y ésta con otra capa de crema pastelera. Finalice con hojaldre.
Presione ligeramente y arregle las orillas con un cuchillo de sierra.
Prepare de la misma manera el otro milhojas.
Ponga los milhojas en una fuente, espolvoréelas con azúcar impalpable y sírvalos con caramelo líquido, o sirope a su gusto por encima.
La nata montada se puede sustituir por merengue.