Colocar la lombarda espolvoreada de sal en un colador grande, y dejar que escurra el exceso de agua unas cuantas horas. (Si no se hiciera así, se rebajaría la fuerza del vinagre).
Mientras, se cocina el vinagre con las especias y añadiéndole una cantidad de azúcar suficiente para que tenga un punto dulce y rebajar según la fuerza que tenga con un poco de agua.
Tiene que quedar un poco fuerte.
Aclarar la lombarda bajo el grifo con agua fría, escurrir bien y dar un hervor de unos pocos minutos en el vinagre, debe quedar al dente.
Con la sal y el cocimiento queda toda del mismo color morado, como si fuera remolacha.
Dejar enfriar un poco y ahora, con la ayuda de un tenedor de madera, ir sacando y colocar en botes de cristal bien apretada, sin prensar, hasta arriba y añadir el vinagre del cocimiento hasta que la cubra.
Si se quiere una conserva más duradera, esterilizar del modo acostumbrado.
Sin esterilizar, aguanta bien 2 o 3 semanas en frío. (Las cantidades dependerán de la cantidad que se quiera preparar.
Calcular el vinagre según el número de botes que se desee preparar.