Este plato requiere bastante habilidad, ya que los huevos duros han de ser cortados por la mitad en su cáscara.
Para que no se resquebraje la cáscara, pártalos con un cuchillo grande, bien afilado.
Partir los huevos duros en un solo corte por la mitad y extraer con cuidado la clara y la yema con una cuchara.
Picar las claras finamente. Machacar las yemas con un tenedor y mezclar ambos ingredientes.
Lavar el perejil, el eneldo y el cebollino inglés y secarlos suavemente.
Picar el perejil y trocear el eneldo y el cebollino finamente con un cuchillo.
Mezclar este picadillo y 60 grs. de mantequilla con la mesa de huevos, sazonar el conjunto con sal y pimentón y llenarlo en las cáscaras de huevo.
Espolvorear el relleno con migas de pan y queso rallado y disponer el resto de la mantequilla en trocitos muy pequeños encima.
Colocar las cáscaras rellenas sobre la bandeja del horno o en una sartén para traer huevos fritos e introducirla en el horno, en el carril central.