Poner las judías a remojo la noche anterior con agua abundante.
A la mañana siguiente poner las judías en una olla con un litro de agua y cuando empiece a hervir bajar el fuego.
Cuando las judías estén cocidas, pero casi tiernas y enteras, sacarlas y dejarlas escurrir.
Poner en una cacerola, el aceite y las cebollas ralladas y dorar durante unos 5 minutos sin parar de moverlas, después añadir zanahorias.
Continuar moviendo todo 5 minutos más.
Añadir las patatas, el concentrado de tomate, el ajo, el azúcar, la sal y el agua.
Dejar cocer a fuego medio durante 20 minutos, bajar el fuego y continuar cociendo unos 30 minutos más hasta que las judias blancas estén bien blandas y que quede bastante salsa en la cacerola.
Se guarnece con un poco de perejil picado. Servir frío.