Fabas estofadas: Después de tener las fabas en remojo el día anterior, se ponen a cocer, con un chorro de aceite, sal, perejil, dos dientes de ajo, cebolla, pimentón, azafrán y un trocito de manteca fresca.
Se corta la liebre, en trozos, se reserva el corazón y el hígado.
Se pone en remojo durante seis horas, a continuación macerar con el vino blanco y las especies durante 24 horas.
En una cacerola se pone el aceite y el tocino y se dora la liebre, se echa la cebolla, los hígados, parte del adobo y el laurel.
Se deja cocer durante dos horas hasta que esté tierna.
En una cazuela de barro se ponen los trozos de la liebre, se pasa la salsa por el pasapurés gordo cubriendo esto.
A continuación, se echan las fabas removiendo todo y se meten al horno unos minutos. Servir con costrones de pan.