Se limpia muy bien el pulpo bajo agua corriente, eliminándole todo lo que tenga en el interior del cuerpo o "cabeza" (intestinos, etc. inclusive el pellejo que lo cubre interiormente), también los ojos desde el interior (los ojos también pueden eliminársele después de cocido el pulpo, si se quiere, pues ellos colorean con tinta el agua donde se cocina, quedando así más rojo).
También se le elimina el orificio que tiene en la parte interior del cuerpo entre los tentáculos, conviene además, golpearlo contra el fondo del lavaplatos para eliminarle completamente la arena que pueda tener en los orificios que tienen los tentáculos. Se frota con limòn y se enjuaga nuevamente.
Se pone al fuego, a hervir, una olla grande que lo cubra, unos dos litros.
Se lleva a un hervor y agarrando el pulpo por la cabeza se introduce y se saca inmediatamente en el agua hirviendo por tres veces consecutivas.
En la cuarta inmersión se deja en el agua, se lleva nuevamente a un hervor, se pone a fuego mediano bajo y se cocina hasta ablandar pero firme, probándolo con un tenedor, unos 35 minutos, se saca de la olla y preferiblemente con una tijera, se cortan los tentáculos en rueditas delgadas de 1 a 2 cms. de grueso.
Mientras tanto, se precalienta el "broiler" del horno.
En una bandeja se pone el pimentón cubierto con el aceite, se mete la bandeja en el horno, y volteándolo cada vez que comience a dorar, unos 10 minutos.
Se saca del horno y se pela (puede envolverse en un trapo mojado para poder hacerlo más fácilmente), se le eliminan las semillas y las partes blancas y se corta en tiritas.
En un envase se revuelven el pulpo, el pimentón y los demás ingredientes y se mete en la nevera a enfriar. Antes de servir, se eliminan los dientes de ajo y se revuelve nuevamente.