Se limpia el rape y se aclara. Se corta en dados hermosos y se pone en un bol.
En otro bol, se ponen dos cucharadas de zumo de limón.
Se les añade el ajo picado y la hoja de laurel desmenuzada.
Se añade el aceite, las gotas de tabasco y el perejil picado.
Se mezcla bien y se sazona con sal.
Se rocía el rape con esta marinada y se deja macerar, al menos durante dos horas, en el frigorífico.
Mientras tanto, se aclara el pepino y, sin pelarlo, se corta en rodajas gruesas.
Se aclaran los tomates y se cortan en cuatro trozos, con un cuchillo de sierra.
Cuando hayan pasado las dos horas de maceración, se van montando las brochetas, alternando pepino, rape y tomate, empezando y terminando siempre con pepino.
En la punta se atraviesa la aceituna aliñada, que servirá de tope.
Se pone a calentar el aceite en una sartén grande.
Se añade la mantequilla y, cuando esté caliente, se fríen las brochetas durante 6 u 8 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando para que se doren por todos los lados.
Se pueden acompañar con un arroz integral y, como bebida, un txakolí.