Se pone el bacalao a remojo durante 48 horas, cambiando el agua tres veces durante este tiempo y manteniéndolo en el frigorífico.
Una vez desalado, se escurre, se retira la piel y las espinas y se desmenuza.
Las patatas se pelan y se cortan en tiras muy finas (patatas paja).
En la sartén se calienta el aceite y se rehoga la cebolla, previamente pelada y cortada en juliana, a fuego suave.
Cuando empiece a estar transparente, se incorporan las patatas, se sazona ligeramente y se mantiene en el fuego hasta que las patatas comiencen a dorarse.
Una vez hechas, se retira el aceite de la sartén, dejando sólo unas dos o tres cucharadas.
Entonces, se incorpora el bacalao y se le da unas vueltas.
Se baten los huevos y se vierten en la sartén para cuajar ligeramente con la cebolla, las patatas y el bacalao.
Se sirve inmediatamente, adornado con aceitunas y unas ramitas de perejil.