La Pitaya o fruta del dragón.

La pitahaya es una planta rústica xerofítica de la familia de las cactáceas, trepadora, perenne, de conformación arbustiva; originaria de América Tropical, siendo México, Centro América y el Caribe los lugares que presentan el mayor número de especies. Pero desde hace unos años también es cultivada en Canarias, pudiendo ser transportada en barco, más barato que el avión, en apenas un día y medio hasta Cádiz, y de allí al resto del continente europeo en horas.

El fruto es una baya de hasta 7 a 14 cm de largo y 5 a 9 cm de ancho, con epicarpio amarillo o rojo y pulpa de consistencia mucilaginosa, blanca o roja. Cada fruto contiene numerosas semillas pequeñas de color negro brillante. Puede propagarse por las semillas o mediante acodos.

Su sabor es delicado e intensamente dulce.

Existen dos variedades comestibles de diferente tamaño y color, la amarilla y la roja, las dos procedentes de plantas de las Cactáceas. Esta familia consta de más de 600 especies conocidas como cactos que producen mucílagos, ácidos orgánicos y glucósidos. También se la conoce como Pitaya, Pitajón, Yaurero y Warakko. La pitahaya roja se comercializa en el mercado internacional con el nombre de fruta del dragón (dragon fruit).

Se sabe que la variedad amarilla está en su punto de sazón cuando el color de su piel se vuelve amarillo. En la variedad roja, la fruta está madura cuando las brácteas se tornan amarillas. Se debe conservar en lugar fresco, seco, alejada de los focos de calor y sin entrar en contacto directo con la luz del sol. Sólo conviene introducirla en la nevera si se quiere tomarla fresca un rato antes de su consumo.

fruta del dragon

Reina de la Noche

La flor dura solo unas horas. Eclosiona de noche entre mayo y noviembre, y por oleadas. La planta necesita calor, al ser su hábitat las selvas subtropicales, desde el sur de México a Colombia, pero no se puede exponer a la luz del sol directa, por lo que debe cultivarse en invernaderos o zonas umbrosas, en la costa. Son flores alógamas, es decir, solo pueden ser polinizadas por polen de otras especies del género Hylocerus spp, un proceso que necesita de la mano humana, porque los insectos polinizadores -como las abejas- no vuelan de noche.

Sobre sus propiedades alimenticias, la pitahaya es de muy bajo valor calórico, pues apenas contiene hidratos de carbono. Destaca el contenido de vitamina C en la variedad roja. La porción comestible supone un 55% del peso total. La vitamina C interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos, la resistencia a las infecciones y tiene acción antioxidante.

Recetas:

Gelatina de pitaya:

  • 1 taza de pulpa de pitaya
  • 1 taza de agua
  • 1 taza de mosto (u otro zumo al gusto)
  • 1 sobre de gelatina de fresa o frambuesa

Preparación:

Hierve la taza de agua y disuelve la gelatina. Agrega la taza de zumo y mezcla bien. El truco está en el colorante rojo.
Vacía la mezcla en molde/s y ten en la nevera unas cuantas horas para que cuaje.

Aperitivo de Pitaya y tomate:

  • 1 pitaya
  • 1 tomate maduro

Preparación:

Corta en cubos una pitaya, y lo cubres con el interior de un tomate, cortándole la piel y todo lo de arriba, y usando solo las semillas.

Helado de pitaya:

  • 1 pitaya
  • 300 gr de queso fresco
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de zumo de limón

Preparación:

Vacía la pitaya con una cucharilla y bate junto con el zumo de limón y el azúcar, icorpora poco a poco el queso fresco sin parar de mover hasta que quede una mecrema toda unida, coloca la crema en el congelador en un recipiente de plástico cerrado un mínimo de 3-4 horas.

También te puede interesar:



Secciones