Los sabores más sorprendentes del mundo

Arepa. Una torta de maíz muy extendida por toda Latinoamérica (especialmente en Venezuela y Colombia) y perfecta para cualquier hora del día. Se sirve sola, como acompañamiento, o rellena tanto de dulce como de salado.

Borshch. La reina de las sopas en países como Rusia o Ucrania. Elaborada a base de verduras, en ella no puede faltar la remolacha, que le otorga un intenso y característico color rojo.

Cebiche. Muy extendido en los países latinoamericanos bañados por el Pacífico, como Perú, Chile y Ecuador, es un plato de pescado y marisco fresco macerado, presentado en infinidad de variantes.

Djej emshmel. Pollo marinado, ajo, pimientos y sal son los ingredientes básicos de este sabroso y tradicional plato marroquí, generalmente acompañado de una guarnición de arroz.

Escamol. Un auténtico bocatto di cardinale para los habitantes del estado mexicano de Hidalgo, aunque no apto para los más aprensivos. Son larvas de una especie de hormiga muy agresiva, la escamolera, cuya forma y textura recuerdan al arroz.

Falafel. Popularizado en España gracias a los restaurantes turcos, es el plato vegetariano de origen árabe por excelencia. Con una presentación en forma de albóndigas, se elabora con legumbres (pueden ser habas o garbanzos) y especias, y se sirve acompañado de ensalada y pan de pita.

Gyoza. Cerdo, pollo o langostinos son los rellenos habituales de las empanadillas chinas más célebres. La salsa de soja para mojarlas, imprescindible.

Huatia. Uno de los emblemas de la cocina milenaria de los Andes. La huatia es un guiso de carne tierna cocinada sobre troncos y condimentada con hierbabuena y orégano.

Injera. Es el pan etíope, pieza clave en toda mesa que se precie. Al no comerse con cubiertos, la injera resulta fundamental para degustar las diferentes carnes y verduras, siempre servidas en un plato principal del que participan todos los comensales.

Juane. Llamado así por los españoles en honor a San Juan Bautista, es uno de los manjares de la selva peruana. Arroz, pollo y especias, entre otros ingredientes, se envuelven en una hoja de bijao, una planta típica de las regiones del trópico americano.

Kvas. La bebida tradicional de países como Rusia, Lituana o Ucrania se elabora con harina de centeno y malta. Ligeramente alcohólica –2 grados como máximo– en su momento se llegó a denominar «la Coca-Cola comunista». Hoy día, la propia firma americana la fabrica en esos países.

Lamington. O cómo pedir un pastel típico en las antípodas. El lamington australiano combina el chocolate, la vainilla y el coco para deleitar los sentidos de los comensales más golosos.

Mansaf. Arroz, cordero y una salsa similar al yogurt llamada jameed hacen del mansaf el plato nacional de la gastronomía jordana.

Nopal. Un cactus muy extendido en México, de alto contenido en fibra, cuyas hojas tan pronto se emplean para hacer ensaladas, sopas y guisos como se preparan en escabeche.

Ñame. Muy utilizado en los países caribeños, África central e incluso las Islas Canarias, el ñame es una planta cuyo tubérculo se cuece para servir de acompañamiento a asados, pescados o para hacer puré.

Onigiri. Tan populares en Japón como el sushi (aunque mucho menos conocidas en España) son bolas de arroz de forma circular o triangular rellenas de pescado. Una suerte de comida rápida a la japonesa.

Pulque. Pese a que el tequila es la bebida alcohólica más famosa de México, en las áreas rurales del centro del país el pulque es aún más popular. Se elabora a partir de la fermentación de la planta del maguey.

Qabili pilau. Una de las recetas más típicas de Afganistán. Carne de cordero servida con arroz, aderezada con salsa de yogurt y ensalada de espinacas.

Rusks. Una galleta tradicional que sirve de complemento perfecto para el té en países de pasado colonial como Sudáfrica, la India o Pakistán._

Sashimi. Una de las delicias del país del Sol Naciente, donde se consume generalmente como primer plato._El sashimi consiste en finas láminas de pescado o marisco crudo. A diferencia del sushi, no se sirve con arroz.

Tom yum. Para los amantes de la siempre sorprendente (y a menudo picante) cocina tailandesa. Una sopa elaborada a base de lima, cilantro, limón y un sinfín de hierbas aromáticas.

Udón. Aunque su origen se encuentra en China, es en Japón donde goza de popularidad. El udón es un fideo inusualmente grueso muy habitual en las sopas niponas.

Vetkoek. Es la empanada tradicional de los afrikaneers, la minoría blanca de Sudáfrica. Su nombre (en holandés, pastel de grasa) lo dice todo: una masa de harina, sal y levadura sirve de contenedor para carne de vacuno. También se consume como postre, relleno de mermelada.

Wasabi. El acompañante perfecto para los platos de sushi japonés. Su fortísimo sabor no deja indiferente a nadie:_mejor usar con moderación, y siempre diluido en salsa de soja.

Xilote . También denominado jilote, es uno de los pilares de la gastronomía mexicana. Es la flor de la mazorca de maíz joven, cuando sus granos aún no han germinado.

Yasa. La manera tradicional de preparar el pollo (también el pescado) en Senegal, siempre acompañado de cebolla, ajo, mostaza y salsa de limón.

Zakusky. O lo que es lo mismo, las tapas en Rusia. El zakuksy es un auténtico ritual para abrir el apetito. Entre los más populares, cómo no, el de ensaladilla rusa.

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