Acelgas

La acelga fue conocida y empleada para fines alimenticios y también medicinales por los árabes desde tiempos muy antiguos así como por griegos y romanos.

Se emplea en la alimentación de diversas formas tanto sus hojas verdes como su tallo en ensaladas, en forma de puré, estofado, cocida al vapor, etc.

Es una hortaliza baja en calorías, indicada en dientas para adelgazar es diurética y de fácil digestión.

Aporta mayoritariamente agua y cantidades mucho menores de hidratos de carbono y proteínas, por lo que resulta poco energética, aunque constituye un alimento rico en vitaminas A, B y C, sales minerales, fibra y hierro.

Tras la espinaca, es la verdura más rica en calcio, además de cantidades nada despreciables de magnesio.

La acelga fortalece el estomago, vigoriza el cerebro, actúa contra los cálculos biliares, hemorroides, inflamaciones de vejiga, es beneficiosa para inflamaciones de riñones, gota, diabetes, reumatismo, enfermedades de la piel, ulceras y es muy recomendable en la dieta de las mujeres embarazadas debido a su importante aporte de folatos.

Que son las Acelgas

Por cada 100 gramos de porción comestible. Kilocalorías 28 Proteínas 2 Hidratos de carbono 4,5 Fibra 5,6 Colesterol 0.

El jugo contiene hasta un 27% de sacarosa, además de coniferina, galactinol, vanillina y gran cantidad de ácidos orgánicos y azúcares. Uno de sus principios activos es betaína que transforma los triglicéridos en lipoproteínas. Entre los aminoácidos se encuentran la isoleucina, glutamina y arginina. Además se encuentran saponinas, derivados de la xantina y la colina.

El sabor de las acelgas es similar al de las espinacas, aunque algo más suave. Las hojas verdes y finas requieren menos de la mitad del tiempo de cocción que las pencas blancas; por lo que es mejor separar previamente dichas partes, y de esta manera se evita que las hojas queden demasiado blandas por exceso de tiempo de cocción.

Que es una Acelgas

Las hojas tiernas se pueden tomar crudas en ensalada. Si son ya viejas, es mejor consumirlas sin los tallos y nervios, ya que aportan un sabor amargo. Así mismo, cuando su nervadura es muy acusada, se utiliza preferentemente la penca, que puede prepararse rellena o rebozada.

La acelga posee una vida corta una vez recolectada, por lo que los nutricionistas convienen en la necesidad de consumirla durante los 3 o 4 días posteriores a ese momento, aprovechando de esta forma todas sus propiedades. Si se quiere conservar algunos días más es necesario congelarla, escaldándola previamente durante 2-3 minutos en agua hirviendo.

Un consejo que siempre viene bien a la hora de cocinarlas hace referencia al tiempo de cocción de las hojas, menor que en las pencas, por lo que se deberán hervir en dos partes.

La acelga presenta una diversidad limitada. Esto se refleja en el escaso número de variedades cultivadas. Su clasificación se establece en función del color, el tamaño de sus hojas y peciolos o pencas, el grosor de la penca y la recuperación rápida en el corte de las hojas. Las más conocidas, cultivadas y apreciadas por su calidad y gusto son:

Acelgas cualidades en la cocina

Amarilla de Lyon: De hojas grandes, onduladas, de color verde amarillento claro y penca de color blanco muy desarrollada, con una anchura de hasta 10 cm. Son las de mayor comercialización. de hojas grandes, onduladas, de color verde amarillento claro y penca de color blanco muy desarrollada, con una anchura de hasta 10 cm. Son las de mayor comercialización.

Verde con penca blanca Bressane: Hojas muy onduladas, de color verde oscuro y pencas muy blancas y anchas (hasta 15 cm).

Entre una y otra variedad garantizan la presencia de esta verdura en los mercados a lo largo de todo el año.

Acelgas en la gastronomiaLa acelga, aunque depende de la variedad, es una verdura cultivada durante todo el año. No obstante, la mejor época para su consumo va desde finales de otoño a principios de primavera.

La industria agroalimentaria ofrece acelga procesada de distintas maneras: cortada similar a la espinaca, fresca, en conserva o congelada; por pencas, por hojas o combinada con otros vegetales.

Por su riqueza en fibra, la acelga presenta propiedades laxantes, por lo que previene o mejora el estreñimiento. Por su abundante contenido en agua y potasio, resulta diurética, lo que es beneficioso en un buen número de afecciones, como la hipertensión, retención de líquidos y oliguria (producción escasa de orina), entre otras. Para combatir el estreñimiento, se puede tomar medio vaso de zumo de acelga mezclado con una cucharada de aceite de oliva.

La acelga es un producto de consumo popular, de módico precio y muy interesante por su versatilidad en la cocina: en ensalada, en sopa, rehogada con ajos, con bechamel, rebozada, rellena, como guarnición de carnes o pescados, de postre...

Acelgas de colores

La manera más habitual de comerla es hervida, sola o con zanahoria y patata y aliñada con aceite o rehogada. Cocinada en olla exprés o al vapor garantiza que se aprovechen más vitaminas y minerales. Y si se opta por hervirla, es aconsejable consumir el caldo de cocción o utilizarlo en otras preparaciones culinarias (salvo que se deba cuidar el aporte de potasio y ácido oxálico).

Uno de los problemas o dificultades con que se encuentran las familias a la hora de comer acelgas es la poca aceptación que poseen entre los más pequeños.

Pero existen una serie de apuestas culinarias que aumentarán su consumo. Una de ellas consiste en dejar enfriar las pencas una vez cocidas y añadirlas como ingrediente en las ensaladas, también se pueden rellenar con jamón y queso, o palitos de pescado y gambas.

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